3.12.09

Insomnio



Esta noche hemos sufrido de insomnio,
tú en tu cama y yo en la mía.
A mí me devoraron los lobos
que hay a los pies de mi cama,
a ti el tigre de la felicidad.

Sin más letras en la boca
recorro el jardín que separa
tu puerta de la mía.

Llegó,
todavía no se ha secado mi llegada
que me meto contigo en la gran cama del invierno.

El calor de tu cuerpo, el roce del mío,
esta noche te juro, volví a sentir el animal oscuro
que habita en mi.

No es bueno
-no es bueno a veces –
saltar sobre las sillas
saltar sobre la cama
precipitarse entre tus piernas
arrojarse entre tus brazos
perderse entre tus labio.

Esta noche hemos sufrido de insomnio
y mis sueños han caducado
sin que tú los aproveches.

2.12.09

Manos lejanas




Hazte con estas manos
que aunque no son buenas
saben recorrerte por doquier.
Pueden quitarte la ropa,
romper tu camisa,
saltar los botones de tu pantalón.
Mis dedos bajo tu piel,
pueden amarte,
pueden hacerte sentir bien.
Clavaré mis dientes en tu cuello,
morderé hasta verte retorcer de placer.
Arañaré tu espalda
hasta de satisfacción verte desfallecer.
Mi lengua afilada podrá cortar tu respiración
hasta dejarte sin aliento.
Mi vientre arremeterá contra ti
dejándote indefenso, desarmándote.
Entonces te poseeré,
gozarte, copular, disfrutarte,
será lo que contigo haré.

28.11.09

Descubriendo a Venus




Hoy me he asomado
a esa ventana que es mi espejo,
y me he visto como una gran diosa.
Con el vientre hinchado
y el pecho crecido,
con su aureola oscurecida
y ese caminito oscuro
desde el ombligo hacía la salida.
Hoy me he visto
como una Diosa de la Fertilidad.

20.11.09

Humedades en mi cama




Vuelvo a despertarme empapada
con un leve recuerdo tuyo en mi retina.
Ese olor que me recuerda a ti de gasolina,
a cuero mojado, a cerilla encendida.
La llama reaparece en ese viejo Zippo
prendiendo tus cigarros,
prendiendo mi cama,
mis sábanas.
Mis dedos te representan, te recuerdan
reabriendo mis heridas.
Caen por húmedos cañones,
se precipitan por oscuras grutas
en busca de un torrente de mar,
que viaja por tu memoria.

24.10.09

Acércate




Tu palidez me tiene atrapada
y tus ojos condenada al juego de su luz.
Me miran como un animal, no dejándome escapar.
Sentir tu aliento tan cerca
el conjuro de tus labios que me mordieron,
congelando mis pensamientos,
secuestrando mi alma
que flota por las nubes de la noche,
esperando a la hora naranja, la hora violeta
en que el sol se coma a la luna,
caliente hasta que ya no sienta tu voz.

Pequeña guerra particular




Mis caderas se ensanchan para ti
descubriéndote el sexto continente para mi.
Me atrincheraré en tu cuerpo
y te obligaré a un exilio eterno
a los pies de mi cama
y de vez en cuando, dentro.
Contigo haré una excepción,
te dejaré pasar por debajo del edredón,
para que mi pecho consuele tu pena en silencio.

Mi soldado herido,
yo velaré tus sueños
prendiendo a tu alrededor miles de fuegos,
así entre mis brazos
encontrarás el descanso del guerrero.

18.10.09

Silenciosa pasión




Te brotaron alas, se entrelazaron nuestras manos,
la oscura niebla de otoño dejo paso a un cálido sol,
sol que resplandecía en esta habitación.
Los besos prohibidos se hicieron más cercanos,
horadaron lanzas en tus entrañas,
dejándote perder en un abrazo de sábanas extrañas,
de sábanas vibrantes, donde golpeaban muslos y caderas,
ojos estremeciéndose en otros ojos,
desdibujando la habitación, apenas una palabra,
apenas una mirada, solo un “apenas” es suficiente.
Quiero desertar de tu mirada, perderme dentro del fuego,
del calor de tu cuerpo, contradecirme entre tus brazos.
Morderte el cuello, el hombro, dibujarte el mapa
donde enseñarte un lugar que nadie conoce,
seguir el tuyo, vendidos a la entrega de una pasión silenciosa.